lunes, 22 de abril de 2013
La Robotica
LA ROBOTICA
Por siglos el ser humano ha construido máquinas que
imiten las partes del cuerpo humano. Los antiguos egipcios unieron brazos
mecánicos a las estatuas de sus dioses. Estos brazos fueron operados por
sacerdotes, quienes clamaban que el movimiento de estos era inspiración de sus dioses.
Los griegos construyeron estatuas que operaban con sistema hidráulicas, los cuales se
utilizaban para fascinar a los adoradores de los templos.
Durante los
siglos XVII y XVIII en Europa fueron construidos muñecos mecánicos muy
ingeniosos que tenían algunas características de robots. Jacques de
Vauncansos construyó varios músicos de tamaño humano a mediados del siglo
XVIII. Esencialmente se trataba de robots mecánicos diseñados para un propósito
específico: la diversión.
En 1805,
Henri Maillardert construyó una muñeca mecánica que era capaz de hacer dibujos.
Una serie de levas se utilizaban como ‘ el programa ’ para el dispositivo en el
proceso de escribir y dibujar. Éstas creaciones mecánicas de forma humana deben
considerarse como inversiones aisladas que reflejan el genio de hombres que se
anticiparon a su época. Hubo otras invenciones mecánicas durante la revolución
industrial, creadas por mentes de igual genio, muchas de las cuales estaban
dirigidas al sector de la producción textil. Entre ellas se puede citar la
hiladora giratoria de Hargreaves (1770), la hiladora mecánica de Crompton
(1779), el telar mecánico de Cartwright (1785), el telar de Jacquard (1801), y
otros.
El
desarrollo en la tecnología, donde se incluyen las poderosas computadoras
electrónicas, los actuadores de control retroalimentados, transmisión de
potencia a través de engranes, y la tecnología en sensores han contribuido a
flexibilizar los mecanismos autómatas para desempeñar tareas dentro de la
industria. Son varios los factores que intervienen para que se desarrollaran
los primeros robots en la década de los 50’s. La investigación en inteligencia
artificial desarrolló maneras de emular el procesamiento de información humana
con computadoras electrónicas e inventó una variedad de mecanismos para probar
sus teorías.
No obstante
las limitaciones de las máquinas robóticas actuales, el concepto popular de un
robot es que tiene una apariencia humana y que actúa como tal. Este concepto
humanoide ha sido inspirado y estimulado por varias narraciones de ciencia
ficción.
Una
obra checoslovaca publicada en 1917 por Karel Kapek, denominada Rossum’s
Universal Robots, dio lugar al término robot. La palabra checa ‘Robota’
significa servidumbre o trabajador forzado, y cuando se tradujo al ingles se
convirtió en el término robot. Dicha narración se refiere a un brillante
científico llamado Rossum y su hijo, quienes desarrollan una sustancia química
que es similar al protoplasma. Utilizan ésta sustancia para fabricar robots, y
sus planes consisten en que los robots sirvan a la clase humana de forma
obediente para realizar todos los trabajos físicos. Rossum sigue realizando
mejoras en el diseño de los robots, elimina órganos y otros elementos
innecesarios, y finalmente desarrolla un ser ‘ perfecto ’. El argumento
experimenta un giro desagradable cuando los robots perfectos comienzan a no
cumplir con su papel de servidores y se rebelan contra sus dueños, destruyendo
toda la vida humana.
Entre los
escritores de ciencia ficción, Isaac Asimov contribuyó con varias narraciones
relativas a robots, comenzó en 1939, a él se atribuye el acuñamiento del
término Robótica. La imagen de robot que aparece en su obra es el de una
máquina bien diseñada y con una seguridad garantizada que actúa de acuerdo con
tres principios.
Estos
principios fueron denominados por Asimov las Tres Leyes de la Robótica, y son:
- Un robot no puede actuar contra un ser humano o, mediante la inacción,
que un ser humano sufra daños.
- Un robot debe de obedecer las órdenes dadas por los seres humanos,
salvo que estén en conflictos con la primera ley.
- Un robot debe proteger su propia existencia, a no ser que esté en
conflicto con las dos primeras leyes.
Consecuentemente todos los robots de Asimov son fieles sirvientes del ser humano,
de ésta forma su actitud contraviene a la de Kapek.
Por siglos el ser humano ha construido máquinas que
imiten las partes del cuerpo humano. Los antiguos egipcios unieron brazos
mecánicos a las estatuas de sus dioses. Estos brazos fueron operados por
sacerdotes, quienes clamaban que el movimiento de estos era inspiración de sus dioses.
Los griegos construyeron estatuas que operaban con sistema hidráulicas, los cuales se
utilizaban para fascinar a los adoradores de los templos.
Durante los
siglos XVII y XVIII en Europa fueron construidos muñecos mecánicos muy
ingeniosos que tenían algunas características de robots. Jacques de
Vauncansos construyó varios músicos de tamaño humano a mediados del siglo
XVIII. Esencialmente se trataba de robots mecánicos diseñados para un propósito
específico: la diversión.
En 1805,
Henri Maillardert construyó una muñeca mecánica que era capaz de hacer dibujos.
Una serie de levas se utilizaban como ‘ el programa ’ para el dispositivo en el
proceso de escribir y dibujar. Éstas creaciones mecánicas de forma humana deben
considerarse como inversiones aisladas que reflejan el genio de hombres que se
anticiparon a su época. Hubo otras invenciones mecánicas durante la revolución
industrial, creadas por mentes de igual genio, muchas de las cuales estaban
dirigidas al sector de la producción textil. Entre ellas se puede citar la
hiladora giratoria de Hargreaves (1770), la hiladora mecánica de Crompton
(1779), el telar mecánico de Cartwright (1785), el telar de Jacquard (1801), y
otros.
El
desarrollo en la tecnología, donde se incluyen las poderosas computadoras
electrónicas, los actuadores de control retroalimentados, transmisión de
potencia a través de engranes, y la tecnología en sensores han contribuido a
flexibilizar los mecanismos autómatas para desempeñar tareas dentro de la
industria. Son varios los factores que intervienen para que se desarrollaran
los primeros robots en la década de los 50’s. La investigación en inteligencia
artificial desarrolló maneras de emular el procesamiento de información humana
con computadoras electrónicas e inventó una variedad de mecanismos para probar
sus teorías.
No obstante
las limitaciones de las máquinas robóticas actuales, el concepto popular de un
robot es que tiene una apariencia humana y que actúa como tal. Este concepto
humanoide ha sido inspirado y estimulado por varias narraciones de ciencia
ficción.
Una
obra checoslovaca publicada en 1917 por Karel Kapek, denominada Rossum’s
Universal Robots, dio lugar al término robot. La palabra checa ‘Robota’
significa servidumbre o trabajador forzado, y cuando se tradujo al ingles se
convirtió en el término robot. Dicha narración se refiere a un brillante
científico llamado Rossum y su hijo, quienes desarrollan una sustancia química
que es similar al protoplasma. Utilizan ésta sustancia para fabricar robots, y
sus planes consisten en que los robots sirvan a la clase humana de forma
obediente para realizar todos los trabajos físicos. Rossum sigue realizando
mejoras en el diseño de los robots, elimina órganos y otros elementos
innecesarios, y finalmente desarrolla un ser ‘ perfecto ’. El argumento
experimenta un giro desagradable cuando los robots perfectos comienzan a no
cumplir con su papel de servidores y se rebelan contra sus dueños, destruyendo
toda la vida humana.
Entre los
escritores de ciencia ficción, Isaac Asimov contribuyó con varias narraciones
relativas a robots, comenzó en 1939, a él se atribuye el acuñamiento del
término Robótica. La imagen de robot que aparece en su obra es el de una
máquina bien diseñada y con una seguridad garantizada que actúa de acuerdo con
tres principios.
Estos
principios fueron denominados por Asimov las Tres Leyes de la Robótica, y son:
- Un robot no puede actuar contra un ser humano o, mediante la inacción,
que un ser humano sufra daños.
- Un robot debe de obedecer las órdenes dadas por los seres humanos,
salvo que estén en conflictos con la primera ley.
- Un robot debe proteger su propia existencia, a no ser que esté en
conflicto con las dos primeras leyes.
Consecuentemente todos los robots de Asimov son fieles sirvientes del ser humano,
de ésta forma su actitud contraviene a la de Kapek.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario